lunes, 11 de junio de 2012

Corpus Cristhi en Puertollano 2012

Para la festividad del Corpus Cristhi en Puertollano se adecentaron por primera vez calles y recorrido,montando suntuosos altares con imagenes titulares de hermandades, con antiguos titulares e incluso con imagenes propiedad de particulares, aquí os dejamos las fotografias.

Plaza de la Asunción: Hermandad de Discipulos de San Juan.




El crucificado que se aprecia en las fotografias es el antiguo titular de la Hermandad de los Discipulos de San Juan, el Santisimo Cristo del Calvario.

- Calle Aduana esquina calle Teniente Giraldo por la Hermandad de la Vera Cruz


El señor amarrado a la Columna es el antiguo titular de la Hermandad de la Santisima Vera Cruz y Nuestra Señora de la Soledad.

- Iglesia de la Soledad por la Hermandad del Cristo de las Maravillas

de aquí no existen fotografias ya que a las 3 personas que ibamos, yo y dos chicas más, se nos impidió acercarnops a tomar foitografias.

- Calle Amargura por la Hermandad del Niño Jesús.




Y ese pequeñin rubio tan guapo que vemos en las fotos, es el titular de la Hermandad pasionaria del Santísimo Niño Jesus.

- Capilla de Medinaceli por la Hermandad del Descendimiento y la Hermandad de Medinaceli.

La desidia con la que hacen las cosas, provoca el desinterés del personal.

Fotoghrafias y crónica: David Nuñez Canales

viernes, 18 de mayo de 2012

Bendición de Ntra. Sra. de Aguas Santas y Misericordia de la Parroquia del Santísimo Cristo del Perdón en Sevilla‏


José Rodríguez Cano.



El día pasado día 13 de Mayo, Festividad de la Virgen de Fátima, en la Parroquia del Santísimo Cristo del Perdón, tuvo lugar la Sagrada Eucaristía de Bendición de Ntra. Sra. de Aguas Santas y Misericordia, presidida y realizada por el Rvdo. Sr. D. José Manuel Martínez Santana, párroco de la citada Iglesia.




La nueva imagen dolorosa de la Virgen, obra de Antonio José Martínez Rodríguez, vuelve a recoger la gran devoción que la ciudad ostentaba por la Virgen de Aguas Santas, a la que imploraban su Misericordia, ya que su Título le fue impuesto en honor a la Patrona de Villaverde del Río, asistiendo al acto el Hermano Mayor y miembros de la Hermandad villaverdera.



Al finalizar la Santa Misa, la Sagrada Imagen quedó expuesta en Devoto Besamanos.



A continuación pueden ver una galería de fotos.



Fotos: Rafael Enrique Sarmiento Martínez.















































sábado, 5 de mayo de 2012

Bendición de Ntra. Sra. de Aguas Santas y Misericordia - Sevilla

Desde el siglo XVI, Ntra. Sra. Santa María de Aguas Santas, era trasladada en numerosas ocasiones desde su Ermita en Villaverde del Río hasta la Catedral de Sevilla, desde donde inundaba de Misericordia a todos sus fieles, ya que ostentaba gran devoción también en la ciudad, donde se fundó Cofradía en su honor.



Desde la Iglesia de San Pedro se realizaba un Rosario Penitencial hasta el Templete de la Cruz del Campo efectuado por la Congregación del Rosario de Ntra. Sra. de Aguas Santas, existente en dicha Parroquia.

En pleno siglo XXI ocurre un paralelismo con siglos pasados. Una imagen que llevará su excelso nombre, casi ha recreado ese mismo recorrido, ya que su advocación ha querido permanecer junto a dicha Cruz, con tanta tradición en Sevilla.

Por ello el día 13 de Mayo a las 12:30 horas, en la Parroquia del Santísimo Cristo del Perdón, tendrá lugar la Sagrada Eucaristía de Bendición de Ntra. Sra. de Aguas Santas y Misericordia, la cual estará presidida y realizada por el Rvdo. P. D. José Manuel Martínez Santana, párroco de la citada Iglesia.

La nueva imagen, obra de Antonio José Martínez Rodríguez, volverá a recoger la gran devoción por la Virgen de Aguas Santas, ya que su Título le será impuesto en honor a la Patrona de Villaverde del Río, recibiendo culto en la citada Parroquia para alegría de todos los feligreses del barrio de la Huerta de Santa Teresa.




Además se produce la bonita casualidad de que a finales del pasado año, la Santa Sede concedía el Patronazgo Canónico con carácter Pontificio a Ntra. Sra. Santa María de Aguas Santas, apud Deum, Coronada, sobre Villaverde del Río, por lo que la Parroquia podría celebrar la liturgia propia para las imágenes que estén bajo su advocación, privilegio concedido por SS.SS Benedicto XVI.



Enlaces:

http://www.antoniojosemartinez.com/


http://www.virgendeaguassantas.com/

Informa: Don José Rodríguez Cano

martes, 27 de marzo de 2012

Batalla de Álarcos, SI


Ha nacido un nuevo Blog por y para Ciudad Real, se llama Asociación Medieval Al_Arak y lo que pretende es que la Asociación a la que presenta se encargue de recrear todos los años la famosa Batalla de Álarcos, entre Musulmanes y Cristianos, allá por el 1195.

Buscan personas que les guste el Mundo Medieval, Caballeros, Doncellas, Damas, Guerreros, etc.... Y sobre todo amantes de la Historia de su tierra y conocedores de la Batalla de Álarcos.

viernes, 23 de marzo de 2012

¿Existe el mal de ojo?






"Hay miradas que matan" dice una expresión popular. Se trata sin duda de lenguaje figurado, de una manera de referirse metafóricamente a esas miradas que se lanzan cuando uno desea, por cualquier motivo, que su interlocutor desaparezca en un instante. "Le fulminó con la mirada" se dice también para que no quepa duda sobre la intención, consciente o no, que alienta tras esa forma de mirar.
 ¿Pero se puede realmente matar con la mirada?



Para el escritor del siglo XVIII Jacques- Albin-Simon Collin, más conocido como Collin de Plancy y autor del famoso Diccionario infernal, la respuesta es, categóricamente, sí: se puede matar con la mirada. En su citada obra, Plancy recoge tradiciones y creencias que así lo aseguran, afirmando, por ejemplo, que las brujas de Iliria, en la costa adriática, eran tan poderosas que “embrujaban terriblemente a los que miraban, llegando a matar si miraban muy fijo”.




En general, se atribuye este poder a todas las brujas, y de las italianas en concreto Plancy afirma que les bastaba una sola mirada para “comerse el corazón de los hombres y el interior de los melones”, equivalencia realmente sorprendente pero que, en cualquier caso, no parece fomentar la buena salud de quien recibe esa intensa ojeada. La creencia en el poder de la mirada para provocar, entre otros males, la enfermedad y la muerte, viene de muy antiguo. Es el temible mal de ojo, del que ya se quejaba Virgilio, poeta latino del siglo I a.C., cuando exclamaba en unos versos de su obra Las bucólicas: “No sé qué ojo aoja a mis tiernos corderos”.





Y es que ese maleficio instalado en la mirada puede causar mil desventuras allí donde se posa, agostando campos, enfermando al ganado y provocando muy diversos efectos sobre las personas. Entre otros, el de anular por completo su voluntad, dejándolas a merced de quien así las ha aojado. De esta materia sabían mucho los severos inquisidores que, a finales de la Edad Media, lidiaban con los diabólicos manejos de las brujas. En el siglo XV los monjes dominicos Jacobo Sprenger y Heinrico Institoris redactaron el Malleus maleficarum, conocido también como Martillo de las brujas, algo así como el manual del perfecto inquisidor. En sus páginas instruyen a los jueces del Santo Oficio para que no caigan en las muchas trampas que las hechiceras ponían en funcionamiento al objeto de librarse de cualquier condena. Una de las tretas utilizadas era la de pedir inocentemente a sus carceleros que les permitieran echar una ojeada a los miembros del tribunal antes de que se celebrara el juicio. Ese breve vistazo, echado desde un lugar discreto que las mantuviera ocultas, bastaba. “Si conseguían hacer tal cosa –explica el texto–, el juez y sus asesores se sentían enajenados en su corazón hasta tal punto que con ello perdían toda su indignación (...) y no se atrevían a hacerles ningún mal, dejándolas irse libres”. Habían sido aojados, hechizados por el mal de ojo de la astuta bruja que había anulado de ese modo su voluntad. Tan grande era el miedo que los jueces tenían al temible aojamiento que los autores del libro, además de exhortar a los guardianes para que nunca permitieran a las acusadas la previa contemplación del jurado, recomendaban que “la bruja fuera introducida en presencia del juez caminando de espaldas”, de manera que nunca tuviera a los miembros del tribunal bajo su peligrosa mirada.


Heliodoro, en el siglo IV, lo razonaba de la siguiente manera en su obra Las etiópicas: “No hay que sorprenderse, por lo tanto, de que algunos lleguen a aojar a quienes más quieren y a quienes mejor quieren, pues son envidiosos por naturaleza, y la causa de que obren así no es su voluntad sino su intrínseca manera de ser”. Así, el codicioso no puede evitar mirar al rico con envidia: forma parte de su intrínseca manera de ser. Los moralizantes comentarios de los bestiarios medievales terminaron de acuñar la relación indisoluble de la envidia con el mal de ojo. En el Bestiario de Cambridge, del siglo XII, se alude a la envidia como “mal de ojo que abrasa”.
Pues bien, este que suscribe este comentario, osea yo, he podido comprobar in situ como una Imagen de Semana Santa tenía el mal de ojo y como una bienhechora ha sido capaz de quitárselo con sus rezos, y es que desde el año pasado esa imagen ha sufrido daños inexplicables, pero ahora se que gracias a esta buena señora ya esta libre de peligro Gracias a Dios.